martes, 28 de septiembre de 2010

Pop Art, entre el lujo y la chatarra

El Pop Art no es un movimiento plástico pasajero o efímero, ya que hoy día se puede considerar como una tendencia artística consolidada, y que de un modo o de otro ha contribuido al desarrollo de las tendencias actuales; desde la expresión gráfica hasta el cine, pasando por la moda, es por tanto un fenómeno cultural de magnitudes considerables.

Surge a mediados de los cincuenta, como producto o resultado de la evolución de las tendencias artísticas de vanguardia, rotundamente adjetivado por la evolución social de una década y cimentado sobre la sociedad del bienestar y del consumismo exacerbado.

Ilustración
Pepsi Cola Sign, 1961. Claes Oldenburg

Pop Art es la abreviatura de popular art, es decir, el arte popular. Lawrence Alloway, crítico de arte británico, bautizó , en 1954, como Pop Art al arte popular que estaba creando o generando la publicidad, los carteles y revistas y el diseño industrial.



Un collage de Richard Hamilton titulado ¿Qué es lo que hace que los hogares de hoy sean tan diferentes, tan llamativos?, es considerada la primera obra pop.


Richard Hamilton: “El arte debe ser efímero, popular, barato, producido en serie, joven e ingenioso”

El movimiento artístico pronto saltará de Londres a Nueva York (finales de lo cincuenta y principios de los sesenta) donde rápidamente es absorbido y dinamizado, creando un estilo único de arte popular. El arte pop será la manifestación plástica de la cultura del consumo, de la tecnología, de la democracia y de la sociedad del bienestar, donde las obras de arte se concebirán como un producto que podría producirse en serie, como el resto de bienes de consumo.

Una época en la que se consolidará el espíritu democrático , pero en la que al mismo tiempo se evidencia el desfase entre democratización del estado y democratización real de la sociedad que dará lugar a importantes movimientos reivindicativos como por ejemplo: la lucha por los derechos civiles en EEUU, o el Mayo del 68 en Francia, sin olvidar el cráter social que originó la guerra del Vietnam, con el consiguiente surgimiento de los ideales pacifistas, y la influencia que estas circustacias tuvieron en la evolución de la sociedad.

Este movimiento artístico se nutre de técnicas y conceptos que se han ido incubando en la dinámica y en el interior de lo que podríamos determinar como informalismo o expresionismo abstracto, se sirve del “collage” y del fotomontaje, desarrollando el "arte de assemblage". El Pop Art se convierte entre otras cosas en un medio para crear obras de arte casi totalmente a partir de elementos preexistentes, donde la contribución del artista habría de encontrarse más en establecer conexiones entre objetos, poniéndolos juntos, que en hacer objetos ab-initio.

Eduardo Paolozzi. Fuí un juguete de un hombre rico.Collage sobre papel.

Es conveniente observar como el Pop Art se alimenta de los mensajes publicitarios, del cine y de los medios de comunicación de masas y como a su vez estos medios asimilan y adaptan los conceptos del pop para integrarlos y multiplicarlos, aunque se trate de una integración asimiladora y en cierto modo domesticada, pero no por ello menos brillante.

En esos años también el mundo publicitario rompe sus cadenas con el mecanicismo de los estudios de mercado o de los impactos, para dar rienda suelta a la creatividad de lo que podríamos llamar el “época dorada de la publicidad” o la “revolución creativa”.

No es aventurado afirmar que el Pop Art ha sido y es importantísimo en la concepción del diseño gráfico actual, marcándose de este modo un antes y un después en la elaboración de los mensajes publicitarios. Esta especie de simbiosis entre arte y diseño es mas explicita en la medida que tanto el pop art como el diseño gráfico utilizan objetos en su proceso creativo con clara vocación multiplicadora o de reproducción en serie







Lujo y chatarra

El Pop Art no es un término estilístico, sino un término genérico para fenómenos artísticos que tiene que ver de forma muy concreta con los estados de ánimo de una época.



Andy Warhol: “La razón por la que pinto de este modo es porque quiero ser una máquina”



El Pop Art mantiene el equilibrio entre las eufóricas perspectivas de progreso de una época y las catastrófico-pesimistas consecuencias del modelo desarrollista. El Pop Art nace y va creciendo bajo los condicionamientos capítalistas y tecnológicos de la sociedad industrial.

Te quiero con mi Ford,1961. James Rosenquist.Óleo sobre lienzo
América del Norte, será el epicentro de este modelo económico-social y por tanto terreno abonado para el desarrollo de este movimiento artístico y también social. El Pop Art analiza artísticamente esta situación, visualizando un sismograma de las modernas conquistas industriales y su lado absurdo, refleja también los límites o las limitaciones de una sociedad de masas y medios de comunicación que estalla por lo cuatro costados, sin dejar de crecer y desarrollarse. El Pop Art vive en la contradicción permanente de una sociedad y por tanto de una cultura que “hace aguas” pero se mantiene orgullosamente a flote con un espíritu de permanencia sumando la obscenidad y la obstinación.







Los años sesenta en lo que entonce se denomino “occidente” determinan un cambio social de gran calado. El Pop Art es una manifestación artística de esta necesidad de cambio y por ello rompe con lo tradicional para construir una nueva forma de ver las cosas, seguramente desde el interior del sistema.

Los mitos de la vida diaria que se manifiestan en la cultura de consumo, los medios de comunicación de masas y la euforia tecnológica, tienen una doble cara positiva-negativa: optimismo constructivo y síndrome de decadencia, credibilidad en el progreso y miedo a la catástrofe, sueño y trauma, lujo y miseria…







El pop art tiene sus orígenes en el dadaísmo del que recoge el collage y el fotomontaje, aunque pronto se distancia de él para formarse como una corriente separada. En EE.UU comenzó como un rechazo al expresionismo abstracto de los años cuarenta y cincuenta, al que consideraban excesivamente intelectual y apartado de la realidad social. Todo lo contrario al pop art que se inspira en el día a día de la vida urbana y cuyas fuentes de inspiración son el cómic, los anuncios publicitarios, el diseño de carteles y los elementos de la sociedad de consumo como los alimentos enlatados.

Andy Warhol,1962
Colores puros, brillantes, fluorescentes, provocación, combinación de la pintura con objetos reales integrados en la composición (combine paiting), la utilización de materiales como la gomaespuma y una constante provocación llena de humor son algunas de las características más relevantes de este movimiento.

El Pop Art utiliza símbolos y objetos de la época elevándolos a la categoría de iconos, desde Marilyn Monroe hasta Elvis Presley, pasando por la botella de coca- cola, una lata de la sopa o un billete de dólar. Se nutre de la realidad y de sus mitos, convirtiendo lo cotidiano en manifestación artística, manteniendo al mismo tiempo un delicado equilibrio entre el realismo de la crónica social y el sub-realismo de las ideas y los sueños de un momento.

Este apogeo creativo de los artistas pop, se desarrolla en una época que había cambiado radicalmente, ya nada era como hacía unos años. Pero sectores importantes de la sociedad pensaban que había que transformar ese cambio en algo menos domesticado por la sociedad de consumo, y por una industrialización devoradora de ideales- Se pretende salir de un mundo de lujo y chatarra, que también, para encontrar la piedra filosofal que permitiese y generase una transformación creativa de la sociedad de masas.

Presidente electo. 1960-1. James Rosenquist

Roy Lichtenstein

Entre los principales exponentes del pop art en EE,UU en la década de los sesenta es preciso citar a Roy Lichtenstein con sus viñetas de cómic ampliadas hasta mostrar el tramado de la impresión. Otro elemento destacado y agitador empedernido, sería Andy Warhol, que eliminó la manualidad de sus obras ya que partia -en ocasiones- de fotografías proyectadas sobre el lienzo. Mediante la técnica de la serigrafía fue capaz de imprimir estampas idénticas de botellas de coca cola o latas de sopa cambell. Warhol también realizó dos películas, Sleep, donde con un plano fijo se grababan seis horas de sueño de un hombre y Emprire donde, también con plano fijo, se grabó durante ocho horas el famoso e icónico rascacielos.

 En España, artistas como Eduardo Arroyo, Alfredo Alcaín , el Equipo Realidad o el Equipo Crónica, formado por Manolo Valdés y Rafael Solbes acogen y reflejan el arte pop, estos últimos, por ejemplo, con la utilización de viñetas e imágenes publicitarias y composiciones fotográficas.




Imágenes del capitalismo triunfante

Juanjo Albacete.

Fue a mediados de los años cincuenta cuando dos críticos británicos de arte propusieron el término popular art para referirse, no a una tendencia artística ya en boga, sino a un conjunto creciente de imágenes y representaciones, surgidas en los nuevos ámbitos de la publicidad, la televisión, el cine, los cómics y en general en los nuevos medios de comunicación, y que adquirían un papel cada vez más relevante en la cultura urbana de masas de la época. Popular no era, pues, ningún concepto que indicara un origen desde abajo, ligado a la expresión y defensa crítica de los intereses de las clases populares, ni tampoco nos remitía al concepto romántico de pueblo, como conjunto homogéneo que comparte una lengua, una historia y una cultura propias, que le confieren su singular identidad y sus preferencias estéticas.

Marilyn Monroe

El concepto de lo popular a que nos remitían aquellos críticos estaba despojado de todo halo revolucionario o simplemente romántico, para enlazar directamente con la cultura de masas de la nueva sociedad industrial, que vencida la crisis de los años treinta y aplicando a conciencia las recetas keynesianas, estaba obteniendo unos resultados espectaculares.

La nueva cultura de masas que emerge en esa sociedad industrial urbana absorbe y refleja con un mimetismo elocuente las nuevas formas adoptadas por el modo de producción que no sólo produce masivamente objetos, para el consumo, sino que produce a su vez a las masas mismas, como consumidoras, generando así una dialéctica interna que pone en una relación estrecha y casi lineal la creación de los objetos, que las masas producen para consumir, y a las masas, que consumen para que se pueda seguir produciendo.

Esta inédita interrelación da lugar al nacimiento de la nueva cultura de masas, fenómeno histórico concreto de nuestra época, que se asienta directa y unívocamente sobre la masiva capacidad de producción alcanzada por las sociedades industrializadas y la gigantesca masa de público consumidores que crea.

El pop art no es sino una estetización de esas imágenes populares. Construye un lenguaje artístico nuevo, cimentado en técnicas muy ligadas a las de la misma producción industrial, para elevar esas imágenes a la categoría de arte. Pero sin ellas, y sin la sociedad de consumo que las inspira, es incomprensible. Con razón, pues, algunos críticos han considerado al pop art, que no por casualidad alcanzó, primero en Inglaterra, pero sobre todo en Estados Unidos, su auténtico cénit, como la super estructura artística que corresponde a las sociedades más desarrolladas del capitalismo tardío. Este sello peculiar del pop art se manifiesta implícitamente tanto en la temática más general y obvia de su repertorio de imágenes, como en los elementos más característicos de su lenguaje, de sus técnicas o de su actitud misma ante la sociedad que representa.



La temática del arte pop es básicamente objetual e icónica. La vasta mirada que el mundo del arte había desplegado hacia la naturaleza, la sociedad, el hombre, la mitología, la religión o el mundo de los sueños y las fantasías, es arrinconado aquí ostensiblemente para dar paso a una glorificación estética de los nuevos objetos producidos por la industria, latas de sopa, coca-colas, tazas, vasos, pistolas, máquinas ..., extraídos del panorama de objetos de uso cotidiano que nos envuelven, e iconos coloreados o dibujos al estilo cómic de imágenes populares de consumo masivo. El pop recupera así la tradición del arte figurativo, que había sido arrinconada por el triunfo de la abstracción pero su pretensión de enlazar con algunos aspectos del surrealismo, sus famosos objetos inútiles, o los ready-made de Marcel Duchamp, por ejemplo, substraen un hecho esencial: la voluntad y el carácter crítico y subversivo de los surrealistas que es sustituido ahora por una actitud neutral, objetiva, cuando no directamente apologética

Miss America,1968. Wolf Vostell. Fotogafria,pintura transparente y serigrafia

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En cuanto a su lenguaje específico el pop art se caracteriza por la apropiación sin rubor de las técnicas expresivas orientadas a la divulgación y el consumo, ya validadas por los mass media y otros vehículos de comunicación de masas. Ello tiene consecuencias importantes en la construcción tanto de imágenes como de objetos. La utilización de colores planos e intensos contribuyee a la simplificación y fácil identificación del objeto, propio de la comunicación visual de la publicidad. Lo mismo puede decirse del estilo claro y preciso del dibujo como configurador de la forma. Las enormes dimensiones que alcanzan a veces los cuadros y esculturas reproducen la búsqueda de un efecto espectacular. Las series, tan frecuentes en los artistas pop, no son sino un reflejo de la producción masiva capitalista.

El artista pop no duda en explotar todos los mecanismos de producción de imágenes populares, ya sea la fotografía, la publicidad, el cine, el cartel, las revistas ilustradas, el cómic, etc. En las obras mixtas estas fuentes se combinan y complementan. Esta peculiar singularidad linguística del pop tiende a eliminar al máximo la expresividad subjetiva del autor y a fomentar una especie de objetividad intrínseca y despersonalización de la obra. La intensa expresividad y el apasionamiento que dominan el arte desde las pinturas negras de Goya a las vanguardias artísticas, es sustituida aquí por una neutralidad que la aproxima al la de la pura mercancía.

Silla, 1969. Allen Jones

Por otro lado, este distanciamiento objetivista del pop va parejo a su aparente neutralidad respecto a la sociedad. Para Roy Lichtenstein el pop art mira al mundo, parece que acepta su medio ambiente, que no es bueno ni malo, sino diferente. Aceptar este mundo parece, en efecto, el estado de ánimo general del pop art frente a la realidad. "Mi obra -dice Rauschenberg, quien más y mejor utilizó el collage como expresión de la nueva visión fragmentada de la realidad- nunca fue una protesta contra lo que estaba sucediendo".

El arte pop muestra la realidad existente -el capitalismo triunfante- sin un especial talante crítico, a veces con entusiasmo y a veces con ironía o escepticismo, a veces en serio y a veces en broma, pero nunca -como lo hizo el surrealismo en los años treinta- tratando de ponerse al servicio de una transformación de la vida y el mundo.


Videos

Andy Warhol Interview 1964.






A video showing Andy Warhol Painting a BMW M1. It also has studio footage of the finished product.



Andy Warhol Painting on a computer Amiga 1985




Andy warhol and brigid berlin describe how warhol was able to make the thousands of paintings he had created.






Artistas notables

Enlaces de interés

2 comentarios:

victoria dijo...

Muy compleco.Me sirve de mucha ya que tengo que rendir Historia del arte.Muchas gracias.

fortix dijo...

GrACIAS vERONICA.