No quiero pecar de sentimental, pero la verdad es que me da pena. Después de todo lo que hemos sufrido con lo ratones ( les habíamos cogido cariño) ahora de un plumazo quieren acabar con ellos. Como diria mi abuelo ¡ya no saben que inventar para vender!. Pero por encima de la nostalgia demosle un voto de confianza a este nuevo artilugio...y ahora como decia mi madre: si es para bien ¡adelante con lo faroles!
